lunes, 22 de febrero de 2010

Bohemio


Que sueño y soñando me gusta vivir, que voy de un lado a otro sin dejar de descubrir, si en algún momento el tren no llega, pues según lo considere, esperar o seguir por mis propios medios un rato más. Yo sigo, que de nada dependo, que la suerte de vivir a mi manera se la regalo a mis padres que no hay mayor suerte que tener a alguien en este mundo que sinceramente te quiera.
Y que el camino que yo eligiera, en el nada ni nadie interfiera, sin marcar yo el final de mi camino, que el resultado sea breve e indoloro que lo que he de sentir sea en el transcurrir. Que solo el tiempo termine conmigo mientras tanto disfruto cuando estoy contigo y cuando el tiempo me agote, que entre las gentes, el cielo y la tierra quede para la posteridad, nuestra felicidad. Rafael Apresa.
http://www.youtube.com/v/Pb6zBB5kdSE

jueves, 11 de febrero de 2010

Mi canción.

yo quiero salir de esta piel, saltar de una vez, oír el grito del aire al sufrir, sin caer encima de ti, soñando con volar lejos de aquí, cantare a mi corazón que la luna no saldrá mas si no me da calor, que no tengo ganas de seguir sin pensar donde voy a ir, y cada tarde es una noche y cada noche me muero de frustración sin mas alivio que el ruido de aquel coche y no hay otra canción,
sigo atrapado en mi sigo en mi habitación! Rafael Apresa.
http://www.youtube.com/watch?v=sUtuu9eQEKU

lunes, 1 de febrero de 2010

Caos.

El caos, la violencia, lleva a deteriorar nuestra esencia, nos comportamos como irracionales individuos de ese infierno inventado para dar rienda suelta a sus peores, crueles y inimaginables locuras, gastando nuestra ira de una manera violenta.
No olemos a azufre, olemos a pólvora en nuestra sangre, no tenemos conciencia ni conocimiento, tenemos maldiciones sobre la libertad y quebramos las alas a la paloma de la paz.
Dejamos de ser las manos que acarician la piel de nuestros prójimos para dar fuego a la leña y ser solo bestias en busca de sangre, horror, destrucción y caos, como sedientos de muerte de ignorancia, rabiosos de dolor y de desahogo en este maldito reloj de arena llamado vida.
Lloverá sobre nuestras almas el dolor de nuestros hermanos y nos cegaremos apuñalando la espalda de otro hermano nuestro , rotos por el dolor, confundidos en la oscuridad de tanta velocidad mientras todo esta destrozado y nos aniquilamos los unos a los otros como se pliega un cartón sobre si mismo quedará todo. Generalizando el caos, la destrucción ymaldiciendo la evolución de nuestras armas para derramar nuestra propia sangre sobre nuestra madre tierra, quemando fuego con fuego, mojando agua con agua, todo es imposible cuando solo existe el dolor, solo sabemos respirar hasta que nuestro propio contaminado aire nos asfixia. Rafael Apresa.