Entre la niebla desaparecí como un alma que se va lejos de aquí,camine durante horas el mar se podía oír en la lejanía de lo desconocido,llegue al final del puente de madera,unas viejas escaleras de madera esperaban que hiciera crujir sus peldaños envejecidos por el tiempo,mientras bajaba las olas se oían romper entre la niebla.
Yo descalzo,con un pantalón vaquero y una camiseta,el teléfono móvil permanecía sin cobertura,y el reloj se había detenido,lo extraño era aun mas raro en todo aquel enigmático paraje gris,no hacia frió el sol se dejaba ver tímido entre la densa y tupida niebla.Quise hablar,presionado por la angustia incluso sentí el deseo de gritar,pero no lo hacia,estaba tan cómodo como sobrecogido.
Mis pies masajeados por la arena,mi pelo al tibio calor del sol y mi cuerpo más vivo que nunca,estaba en una playa no cabía la menor duda,pero,¿Donde?¿Como había llegado?¿No hay nadie mas por aquí?.
Mi instinto me decía que estaba absolutamente solo allí,mi memoria holgazana no recordaba nada mas que lo ocurrido desde que caminaba por el puente.Camine hacia el mar el agua fría en mis pies,un shock de frío recorría mis nervios,me senté en la orilla,mientras el agua que llegaba para mojar mi pantalón retornaba al desconocido mar.
En aquel silencio absoluto,el viento susurraba entre mis oídos y peinaba mi pelo, sentí la presencia de seguir por la playa en dirección opuesta al sol,esperaba ver los ojos de alguien entre aquella niebla,ojos inocentes y llenos de esperanza.
A los pocos minutos de caminar con los pies mojados y el pantalón arrastrando por el peso del agua al mojarlos,se podía ver la silueta de una chica y su pelo ondeando al viento,miraba hacia el mar con la mirada perdida pero su rostro era sonriente,me acerque y sin articular palabra me quede junto a ella.
Ella levanto su mano para que le agarrara de la mano,lo hice automáticamente como un impulso inconsciente,ya no estaba solo y la sensación era de total agrado.
La niebla se disipaba según me sentía mas seguro mas feliz y mucho mejor.
Era el despertar de mi soledad,la playa se veía brillante y hacia calor con un sol despejado sin nubes alguna gaviota con su vuelo rompía el ruido de las olas.
Por el puente de madera llegaban gente,mucha gente,familias,abuelos,niños, jóvenes cargados con los bártulos para pasar un día en la playa.
Era un día soleado de playa en unos instantes,los niños corrían libres y felices por la arena,los mayores paseaban por la orilla agarrados de la mano y los jóvenes disfrutaban del sol y del mar mientras tomaban un descanso tumbados en la arena o jugando a las cartas.Yo volvía a ser la persona que siempre fui,mejor aun ahora no estaba solo,la chica aun mantenía su mano agarrada a la mía y su mirada ahora cómplice de la mía.
Me dijo,has seguido el puente de la esperanza aun presente el miedo de la niebla,ahora la soledad no sera tu única amiga, estaré aquí siempre que lo necesites,si has soñado con amar a alguien a pesar de los pesares,has llegado a la playa de tus sueños,si deseas compartir tu vida,tu tiempo,tu dolor y tus alegrías junto a mi, prométeme que el respeto el cariño sera la base de nuestra salida a la felicidad.
Desde aquel día no me volví a sentir solo,disfrute de la soledad en compañía, compartí lo mejor de mi con ella y cuando llegue el día en que todo acabe,podre decir allí donde vaya que la felicidad me agarro de la mano.RAT.Esperanza nuestro puente entre la niebla del porvenir.
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