domingo, 28 de noviembre de 2010

Pantallas

Pantallas, somos pantallas, soy una pantalla, mi vida es una pantalla, tu vida es una pantalla, ya nadie cree en el más allá. Las calles permanecen dormidas, las pantallas encendidas y todo esta conectado. En las calles no hay más que pavimento apenas quedan personas paseando, ni cables colgando.
Vas conduciendo tu coche, no conduces a ninguna parte y quieres perderte donde no tienes perdida, todo son calles que están asfaltadas de tus pasos, vas despacio quieres ir más despacio pero el pulso de la vida no disminuye la sangre corre por tus venas, tu vida se termina como el tiempo en un reloj de arena.
Solo piensas en ti y en que lejos queda la luna de la tierra, la humanidad se deshumaniza, y la luna sigue tan lejos, peleamos por llegar más alto que la luna y nos olvidamos de pensar en los demás y solo piensas en ti.
Y volteas la misma esquina otra noche de frío y lluvia y quieres bailar de madrugada con las horas y soñar despierto entre las hojas secas que se pegan al suelo, como tu, como tu a la pantalla.
Las luces y la radio siguen encendidas, aun queda salida, solo hay que pagar para sonreír y para pagar hay que sudar y el sudor son gotas de sufrimiento y las alegrías se las lleva el viento, junto a las sonrisas que no he podido pagar, sigo solo pero es lo que quiero, prefiero llorar de soledad que sufrir para vacilar de diversión con olor a tabaco y alegría con sabor a ron y valiendo lo que vale el dinero en el bolsillo, papel, papel vacío, vacío como mi soledad y tu sufrimiento.
Seré la sombra en todo este cuerpo, cuerpo que es solo la cascara de cuanto siento y que no muestra la sombra que deja mi alma a la luz de la soledad, soledad en la pobreza, soledad en la mentira y soledad por no decir nada.
Sigues en tu pantalla, pantalla del plasma, pantalla del teléfono, pantalla del ordenador, pantalla de cine, pantalla de información, pantalla, pantalla, dejad sitio para la realidad, dejad sitio para el calor de los sentimientos, para el tacto con contacto, para darnos las manos y unid las fuerzas, las fuerzas de nuestra naturaleza, de la vida y de la libertad de nuestra esencia como humanos hijos de la tierra. Y regresemos a los campos hasta que de nuevo volvamos a luchar en mil sangrientas batallas, para terminar, pegado a una pantalla.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Autopista

Los grillos son callados por el silbido de los coches, la luna pasa a segundo plano por las brillantes luces de los coches, las risas de los niños son distorsionadas por el chirrido de los frenazos, las sombras son sustituidas por el rojo de las luces de freno de los coches, las aceras son vacías y olvidadas, todos, todos vamos en cómodos y elegantes coches eléctricos. No necesitamos pensar donde queremos ir, nos dejamos guiar por maquinas que absolutamente hacen casi todo por nosotros, aun sonreímos a nuestro antojo. Los niños son educados con grandes pantallas de una definición artificial sorprendente, no necesitan ir al colegio y relacionarse en persona con otros niños todo esta en esa pantalla.
A la calle se sale para sentirse vivo, pero hay tanto silencio en los parques que los animales han dejado de ser domésticos y son a veces una amenaza para los humanos, hay mascotas idénticas en semejanza a los vivos hechas de materiales de una calidad excelente que quien quiere un gato teniendo un gato robot que es mucho más inteligente y barato. A las palomas les siguen echando migas de pan, hay cosas que se salvan de la tecnología.
Los sentimientos no han podido ser creados artificiales, eso hace que la armonía y la esencia humana prospere, pero con una oscuridad alarmante, pronto seremos maquinas, peor aun, dejaremos de ser libres para ser dependiente de maquinas. Es horrible lo bien que lo pasamos delante de nuestras pantallas.

lunes, 1 de noviembre de 2010

paupérrimo


He dejado todo sobre la mesa de cristal roto que hay en la habitación donde duermen los sueños imposibles, he dejado ese amor platónico del que nada se puede resolver, creo que hay piezas no de menos, al contrario, de más.
Las llaves del coche gris que me lleva lejos pero no lo suficiente como para atrapar una nube donde tumbarme a ver como las estrellas están aun más lejos que los sueños, sueños que acaban durmiendo en una habitación donde vidas llenas de ilusiones, contemplan a través de las rejas de la monotonía los rayos del sol de la libertad cada mañana temprano para seguir en esta cadena de montaje que desmonta a la vez, vidas, sueños y libertad.
También he dejado el billete de ida a la felicidad y he dejado la tristeza en dos botellas de lágrimas, la sal se la he quitado para que al menos puedas regar las plantas que he puesto sobre tu puerta, cuida de ellas como la amistad que hemos tenido hasta ahora, no me marcho, no es una despedida, es solo que no quiero que nos una una simple amistad, te quiero demasiado como para unirme a ti, unirse implica de un modo u otro separarse
, yo siempre voy a estar junto a ti, en la distancia y en el olvido de tu memoria, junto a ti.

Después
de quedarme sin nada, paupérrimo en mitad de la nada he decidido caminar sin ti pero contigo lejos de aquí y de allí, donde nadie pueda oírnos y que solo puedan sentir que no nos hemos ido.
Para siempre
seré el sueño que jamas tuviste, seré el amor que nunca sentiste, la alegría de verte de nuevo, en fin, seré lo contrario de lo que he sido, de todos modos jamas he sabido lo que he sido, ando perdido, pobre pero no me he ido, sera que aun me queda saber donde estoy.