jueves, 28 de enero de 2010

Evening


Una mañana gris, fría y oscura paseaba una sombra, todo el mundo estaba desaparecido, latente, cohibido en paredes de hormigón y materiales artíficiales de muchos lugares del planeta.
La sombra deambulaba sola en el silencio de las calles alargadas y solitarias se perdía hasta llegar a rincones profundos, limpios y neutros. La música se notaba en la sal de su cuerpo pero nadie podía oír el sonido del silencio.
Es otoño el sol sale tres horas matutinas dando color a las hojas muertas, cuando desaparece todo queda como el color de una respiración, mientras tanto las personas chapoteaban entre minúsculos charcos, todo el mundo usaba coloridas katiuskas para pasear por el pavimento mojado.
La sombra desaparecía con el viento que traía el amanecer y allí en la madrugada se desvanecía como una sonrisa en el recuerdo de una mente cansada.
Todo parecía un sueño lleno de gotas frías arrastradas por el aire glaciar de una nevada por acontecer. Las tenues luces de la avenida del olvido y los destellantes neones publicitarios servían de guia a los noctámbulos transeúntes que vagan por aquella enorme urbe poco populosa en esos momentos, la contaminación de luz alejaba a las estrellas que tristemente observaban.
Lentamente, muy poco a poco la rué quedaba en una especie de tranquilidad enigmática, un silencio sepulcral retornaba todo a un estado de total quietud y sosiego, como si de parajes inventados se tratasen... Allí aparecían las almas solitarias y tristes que parecían buscar el calor de las suaves luces pero a veces luces muy tétricas. Querían encontrar un lugar en el fondo de sus almas, encontrar su alma compañera cómplice de sus sentimientos más mágicos y llenos de pasión, un lugar donde nadie pueda gritar, un lugar donde puedan alejarse de la soledad de este ignorante mundo, lleno de almas desamparadas sin una mano amiga, un alivio de auxilio o compasión, solo necesitaban un poco de calor para conservar viva su esencia humana en este gran universo lleno de sombras infinitas y a veces tan vacío de sentimientos. Buscaban amor entre las sombras del olvido. Rafael Apresa.

martes, 26 de enero de 2010

Sueños

Casa de madera prefabricada, mi viejo y fiel coche en la entrada, un pequeño porche con una cómoda hamaca, algunas gallinas, algún cariñoso gato o perro, ahi estoy observando el horizonte donde se elevan pequeños tejados de un pueblo donde sus calles llevan mis huellas y donde sus habitantes reconocen mis gestos mientras, el tiempo pasa y yo le doy de lado.
Detrás de la casa un coche inservible, enfermo del tiempo, envejecido y sobre su corroido metal me siento a contemplar como el sol se lleva con el los colores del mundo de la luz. Silencio, algún coche ruge en la lejana carretera yo me vuelvo a mi acogedora habitación apago la luz que la bombilla crea y sin más espero que se agote otra día de arco iris de color y aquí sigo en mi habitación.
Así me paso la vida, meditabundo, entre rostros cansados, sonrisas gastadas y en cada parada le doy un vistazo a la realidad, dejo mi mundo donde me escapo y donde procuro de no ser pajarillo enjaulado, aunque la realidad sea a veces un lugar triste es el único lugar donde se puede comer, todas las noches me duermo mirando la misma pared y pienso, todo va bien, muy bien.
Rafael Apresa

30

Recuerdo cuando adolescente y menos adulto, me gustaba salir los sábados por la noche a beber copas para hacer desaparecer la timidez y poder bailar hasta el amanecer.
Ahora adulto paso las noches de sábado soñando con bailar, despertar al amanecer y gozar con el silencio de la mañana. Antes el amanecer era mi anochecer, la hora de descansar y el de muchos adolescentes, sin embargo para muchos adultos amanecer es el despertar de un nuevo día para recordar los buenos momentos vividos, seguir disfrutando igual de intensivamente pero distinto, mejorando cada día.
Rafael Apresa

lunes, 25 de enero de 2010

Etanol

Dispuesto a salir y perder lo poco que quiero ganar, desconectar y arrancarlo todo dejando mi subconsciente al mando de todo como jubilado de la sociedad camino en zigzag entre los coches sus luces deslumbrantes me despiertan y tras un rápido resoplido entro en un oscuro bar a pedir otra ultima copa.
Después de varias ultimas copas ya voy hecho un zarrio, quemando la tristeza en el horno de las risas oculto todo lo que tengo que quemar con otra ultima copa. Una vez más borracho, lo peor no es estar en ese estado, lo peor es que es una vez más, no puedo recapacitar me duele la cabeza y ademas no me reconozco,no se quien era anoche, ahora solo queda esperar, tratar de no volver a caer aunque se que volverá a pasar, lo se por que lo temo.
Depende de mi, de nadie más claro esta, tengo grandes amigos que realmente me saben aconsejar, amigo leal no hay peor compañía que las bebidas de un bar, cuan razón llevas pero la historia se repite una vez y otra, vuelve a pasar he roto mi soledad, mi silencio entre bebidas de alegres colores.
Pensando en imposibles amores, en un ignoto provenir me voy dejando llevar por mi instinto, no lo se, desaparezco, desvanezco como el hielo en la copa que aun estando fría, sorda y muda es la que me arropa.
Desconcertantes y confusos días de resaca acontecen un día en un mar de dudas, volví a ser zarandeado y lanzado al mar de la inconsciencia para acabar de nuevo varado en la playa desierta del desconsuelo. Acabo en casa, sentado en el suelo ya no puedo seguir, he de abandonar pocas veces se donde ir, ahora si, no tiene sentido buscar un camino estando así, fue una estúpida carrera al desastre, un suicidio masivo de neuronas, una deplorable imagen y una oscura ojera en cada ojo, esta resaca me hace sentir en este mundo tan insignificante como un minúsculo piojo. Rafael Apresa.

jueves, 21 de enero de 2010

Beirut

No pienses, no enciendas la luz, no pongas música, oye los latidos de tu corazón, cierra los ojos trata de concentrar todo en ti, saca todo lo malo que pegado esta a ti, desconecta de aquí y quédate relajado, mente en blanco respira como los árboles al suave ritmo del aire.
Imagina el sonido de las alas de un pájaro batir en la inmensa libertad. Estar tumbado en la hoja de aquella flor que viste un día mecida por la brisa de un atardecer, sentir que cada segundo pasa y tu estas en pausa, el sonido del mar y el tibio beso del agua sobre tus pies, la arena escapa de tus manos arrastrada por el viento.
El trasiego del movimiento el ruido del progreso son los gritos del planeta en un sordo lamento. Bajar una colina entre flores mientras diminutas gotas de agua humedecen tu pelo, el sol brilla y el arco iris adorna el cantar de los pájaros.
Ya todo es suficiente, todo es demasiado, nadie es estar siempre acompañado, el reloj sonríe y las horas son felices, cada palabra un beso, cada beso un sentimiento, dinero es vida vivir la vida es ser rico. Pobre el que no vive la vida, trabajar, obligaciones, obligar a la igualdad nadie sin un trozo de pan y ninguno sin un techo.
Cansado de soñar y soñar descansando, por cada arma una flor y por cada flor un abrazo, la tierra su humanidad igualdad salud, felicidad para todos, quitando la cadena a quien no la merece y erradicando la oscuridad con la sinceridad.
Rafa Apresa.

Y sigo sin saber a donde voy...

Al escribir me siento tan bien, protegido inmerso en una frágil calma. Escribir es como recibir un beso de la cordura, una ducha fría en mi mente, un respiro entre aguas embravecidas.
Laberintos de sensaciones llenos de tensión, emoción y alegrías, largas horas en compañía eternos en soledad perdido en mi mismo y en la oscuridad de la luz del día, laberintos que no tienen salida ni bajadas ni subidas.
Ignorando lo que hay al otro lado de cada esquina, pasa el tiempo por encima, paredes llenas de rostros tristezas y alegrías entre unos y otros. Buscando sin saber que quiero encontrar, caminando y dejándome llevar cierro los ojos la música me agarra de la mano me saca del laberinto, aunque se que realmente no lo hace no te miento.
Llevo a veces la dirección que siguen unos aunque la mayoría de veces voy donde el viento, levitando libre entre las copas de los árboles y suavemente susurrar entre las estrellas las letras más bellas.
Disfruto sin salir de un infierno, lloro en la seguridad de un cielo, no soy malo ni tampoco bueno, soy como el agua que alivia y ahoga todo depende de como, donde y porque. Mi sabiduría manchada de ignorancia, limpio con curiosidad ignorantes salpican, manchan al pasar, no me dejo ensuciar, se inteligente ensucia tu propia sabiduría usa la experiencia como detergente al lavar.
Mis pies pisoteados, mis ojos descubiertos a la gente, manchas de ignorancia, como mezclar agua y aceite, egocentrismo, arrogancia, pasan delante de mi y a nadie les hace ni pizca de gracia verlos pasar, pero es así. Ser agua y usar tu potencial, no importa quien seas, demuestra como eres.
Cambia tu peinado, cambia de coche, bebe en jarro, tírate de cabeza al barro, se humilde no trates de llamar la atención, se tu mismo aunque te tachen de raro. En este laberinto no se trata de huir, ni encontrar donde ir ni como llegar, trata de sacar lo mejor que hay en ti para mejorar.
Rafa Apresa.